Desde 2003 voy visitando escuelas. Lleno mis valijas de libros y títeres y allá voy, abierta en cuerpo y alma para recibir y dar.

Los chicos, puro asombro. La risa se les sale y se contagia. Levantan la mano, opinan, cuentan, preguntan. Quieren más.
Cuando termina, aplaudimos todos. Porque la fiesta la hicimos en equipo, y eso es lo lindo.

 
Como muestra, comparto aquí con ustedes un video de 2015. Los invito a ver más videos en mi canal de You Tube aquí